-¿Dónde estás, Dan? -Aquí. -¿Qué hora es? -Ahora. -¿Qué eres? -Este momento.
Anoche estaba triste. Por J. Le echo de menos. Y tenía mucho trabajo. Me quedé hasta muy tarde. Con papeles. Con facturas. Y no me quería ir a dormir así. Cansada y triste. Así que me puse esta peli. En el ipad. En la cama. Había oído hablar de ella, pero todavía no la había visto. Y me encantó.
Me he levantado llena de paz.
Así que la dejo aquí. Para tenerla a mano. Bien cerquita.
Copio y pego de Carmen T.: "Todos juntos, en unidad, aplicando la ley de oro, sin expectativas…“trata a los demás como quisieras ser tratado”. Esto se contagia… y la frecuencia colectiva cambia, se eleva. If you give a little love You can get a little love of your own."
Lo vi y me emocioné. Lo volví a ver con mis hijas y me volví a emocionar.
Lo dejo aquí. Para que esté cerca. Como un punto. De referencia. Como aquel punto que también quedó aquí. Como una cuenta de un collar. Como un zoom con el que juego, con el que me acerco y me alejo.
¿Y si nos alejamos demasiado? ¿seremos capaces de recordar donde estaba el punto?